| Indice del artículo |
|---|
| Las diez reglas de Shaolin |
| Un boxeador nunca debe ser agresivo |
| Todas las páginas |
- Un estudiante debe practicar sin interrupción
- El boxeo debe ser usado solamente para la defensa personal
- Cortesía y prudencia deben ser mostradas a todos los maestros y a los antiguos alumnos
- Un estudiante debe ser siempre bondadoso, honesto y amigo de todos sus compañeros
- En viaje un boxeador debe refrenarse de mostrar sus técnicas a la gente, aún a costa de tener que rechazar un reto
- Un boxeador nunca debe ser agresivo
- El vino y la carne deben ser probados con prudencia
- El deseo sexual no debe ser permitido (en el sexo se debe ser prudente)
- No es aconsejable enseñar este tipo de lucha a cualquier persona, puesto que es peligroso.Se le puede transmitir sólo a la persona gentil y generosa
- Un boxeador tiene que ser inmune a la agresividad, a la codicia y a la vanagloria.
1. "Un estudiante debe practicar sin interrupción"
La única manera de llegar a ser un experto en Kung Fu, es practicando cada día, horas y más horas; con sacrificio y con el pleno convencimiento de llegar a ser un buen maestro. En la actualidad aún permanece una historia, muy conocida entre los boxeadores chinos, que demuestra el poder que adquiere el hombre, que entrena continuamente... Un joven chino deseaba emular las grandes proezas de los boxeadores chinos, por lo que marchó hacia el monasterio de Shao Lin Chi para aprender el Boxeo de dicho monasterio. Después de su llegada y de cumplir con los requisitos previos, fue recibido en audiencia por un maestro, al que le explicó sus "deseos" marciales, "golpear" paredes, "saltar", romper maderas, coger flechas en el 'aire', etc. Las usuales proezas del hombre, que desea ejecutar a quien aún no ha descubierto la "verdad" de las artes marciales.
Después de haber oído al joven, el maestro permaneció en silencio meditando hasta que preguntó si estaba seguro de lo que quería y le explicó que se lo pensara bien. El tenía la obligación moral de advertirle de que la verdad no está en el poder sino en el saber.
El maestro le dio un ejemplo, sobre sus palabras; el ejemplo del búfalo en la tienda de porcelanas. El joven con grandes ansias de aprender boxeo, no prestó atención al ejemplo que hablaba del búfalo y de la tienda de cerámicas; y contestó al maestro, que él deseaba aprender el arte.
El maestro explicó de nuevo al joven, que todo lo que pretendía no era posible aprenderlo en una vida, por lo que el joven le contestó, que él se conformaba con aprender solamente alguna técnica ya que desde luego no disponía de mucho tiempo. De nuevo el maestro le rogó que meditara sobre el búfalo y la tienda de cerámicas, dándole a entender que él se podía convertir en el búfalo y el mundo en la tienda de cerámicas. Pero el joven insistió de nuevo en aprender lo que deseaba. Ante este nuevo deseo, el maestro le encomendó un trabajo, como prueba de humildad, para ver si era digno de atravesar la puerta del monasterio.
El trabajo consistía en romper con las manos desnudas un papel grueso y duro, convirtiéndolo en una bola, volverlo liso y emparejarlo durante doce horas diarias. Este trabajo lo realizó durante tres años.
El tercer año se presentó el maestro y este le dijo que su entrenamiento ya estaba terminado y que ya se podía marchar.
El joven asombrado le contestó que él no entendía nada. ¿Cómo era posible que tres años de instrucción no sirvieran para demostrar que era lo suficiente digno para recibir instrucción? ¿De qué le habían servido aquellos tres años? El maestro le respondió: tú querías poder, ya lo tienes, vete" El joven se sintió desilusionado y pensó que había perdido tres años de su vida, por lo que regresó a su casa deprimido. Se sentía engañado por su maestro y no guardaba, desde luego, muy buenos sentimientos hacia él.
Llegó a su casa aquel día y la misma noche su hermano menor se estaba bañando. Al ruego de su hermano, de que le frotara la espalda, él se la comenzó a frotar,; pero de pronto se asusto al ver como la piel de su hermano se iba cortando, por donde él pasaba la palma de su mano...
2. "El boxeo debe ser usado solamente para la defensa personal"
Durante la historia del boxeo chino hubieron boxeadores que fueron unos canallas y unos pendencieros, perteneciendo incluso a bandas de salteadores; pero esta vida arriesgada le costo la vida a más de uno de ellos. El verdadero maestro de Kung Fu sera aquel que utilizara los conocimientos para su vida, sin necesidad de tener que utilizarlos contra algún ser viviente. Esta es la historia, de un maestro de Kung Fu que nunca utilizó su arte.
Hace muchos siglos, en la vieja China, vivía el Rey Suan de los Chou, un hombre muy interesado en el arte de la guerra. Un día oyó hablar del gran maestro "Po-Kung-I, del que decían que era muy fuerte. Como el rey era también muy fuerte y la gente no lo sabía, decidió que deseaba enfrentarse con Po-Kun-1 para demostrar sus potentes facultades. Después de buscarlo durante mucho tiempo, un día finalmente lo encontró, Po Kung-I era un hombre que tenía el aspecto de ser débil, por lo que el rey le preguntó que dónde guardaba su fuerza.
Po-Kung-1, tímidamente (ya que estaba delante del rey), le respondió:
- "Yo puedo romper la pata de un saltamontes, de los que aparecen en primavera y resistir en las alas de una cigarra de otoño". El rey le contestó:
- "Yo soy capaz de romper la piel de un rinoceronte y estoy orgulloso de mi proeza: ¿cómo tú puedes ser tan célebre.
Po-Kung-1, ante la pregunta del rey, contestó: - 'Yo aprendí de Tze-Shang Chi'ni cuya fuerza estaba sin pareja en todo el mundo, pero todos ignoraban su capacidad porque nunca la utilizó delante de ellos"
3. "'Cortesía y prudencia deben ser mostradas a todos los maestros y a los antiguos alumnos"
Un proverbio chino dice: "Los varones prudentes siempre tienen más ventajas que los audaces".
Un maestro en la escuela, es como el padre de familia. Había que tener mucho respeto al maestro y a los antiguos alumnos, ya que éstos aprendían desde hacia muchos años con el maestro, y habían pasado también por muchas horas de sacrificios y sudores. Cuando un alumno no cumplía las reglas de la escuela, podía ser expulsado e incluso apedreado por sus miembros.
4. "Un estudiante debe ser siempre bondadoso, honesto y amigo de todos sus compañeros".
A veces, ocurre, en el Kwoon, que un boxeador tiene antipatía a un compañero, porque es mejor que él. Por esta razón no le habla o le critica. Es importante eliminar este ansia y egoísmo de pretender ser el mejor de la clase y darse cuenta de que la verdad del arte marcial no está en vencer a los demás, sino a uno mismo. Eliminar estos sentimientos de superioridad, de querer ser el mejor, y llegar a ser bondadoso, honesto y amigo de todos, aunque cueste, es la victoria más grande que se pueda ganar en la vida. Hay una historia que demuestra la relación que debe de haber entre los practicantes de Kung Fu.
Habían dos boxeadores llamados Li y Chen, los cuales desde niños, habían practicado juntos y gracias a sus aficiones por el boxeo llegaron a ser muy buenos amigos. Un día decidieron juntar sus brazos y se colocaron una marca en señal de hermandad. Así, siempre serían hermanos, pasara lo que pasara.
Por motivos familiares se tuvieron que separar y no se volvieron a ver. El tiempo pasó y ya eran adultos, pero cada uno había tomado un camino de vida diferente. Li era un famoso comisario de policía, un hombre honrado y valiente y muy conocido por su destreza en el boxeo; y Chen había seguido un camino de vicio, de juego, pero en recuerdo de los días en que estaba con Li, seguía practicando el boxeo con firmeza.
Un día Li fue llamado a una ciudad para detener a una banda de traficantes y de gansters que habían montado un casino ilegal. Le llevó al casino solo, peleó contra toda la banda de gansters a los que venció. Sólo faltaba ya entrar en la oficina del jefe de la banda y detenerlo. Cuando Li entró en la oficina se encontró con que el jefe de la banda era su hermano "Chen,". Ambos movidos por sus respectivas obligaciones pelearon durante horas.
Finalmente Chen venció a Li, pero cuando vio a su antiguo camarada en el suelo, lloró, se arrodilló y lo abrazó. Cuando Li se repuso. Chen se entregó a la justicia.{mospagebreak}
5. "En viaje un boxeador debe refrenarse de mostrar sus técnicas a la gente, aún a costa de tener que rechazar un reto"
Chueh Yuan creó esta regla, debido a que los monjes acostumbraban a pelear cuando salían de viaje, y las técnicas no podían salir del monasterio bajo ninguna forma. Si un monje peleaba delante de la gente, podía haber algún boxeador entre el público, que sólo con observarlo, pudiera comprender las técnicas que utilizaba, pasándolas a aplicar posteriormente para otros fines.
La historia que viene a continuación, trata sobre un monje que decidió salir a boxear fuera del monasterio y la experiencia no fue, desde luego, muy agradable.
Hace ya muchos años, vivía cerca del lago Ching-Hai, un joven monje, muy serio, del que se decía que era el mejor maestro de Kung Fu de todas las épocas.
El estaba muy satisfecho de su buena reputación, a causa de su rara habilidad en el boxeo; pero los otros monjes le abrían los ojos diciéndole que esta facultad especial suya, no tenía que ocupar su mente y que habían cosas más importantes que hacer en la vida. El monje comprendió lo que le habían dicho sus compañeros y volvió a estudiar los libros y todo lo que podía sobre las religiones y filosofías de China.
Hacia el otoño, se convocó una gran competición de boxeo en "Sagan Ushu" cerca del monasterio, y el joven deseoso de probar su técnica en una competición pública, pidió permiso para participar en ella: Como los monjes la autorización, él marchó hacia el lugar de la cita.
Salió del monasterio por la mañana y llegó hacia el anochecer a la competición. Habían llegado numerosos monjes, ermitaños, guerreros, gentes de toda China, que habían llegado también con el fin de ganar el campeonato su monasterio, que decían que el "yo" "interno" era más importante, que el "externo", para el hombre deseoso de mantener su espíritu.
El monje participo en la competición y venció a todos los demás contrincantes, por lo que fue considerado el "mayor maestro" de Kung Fu de toda China, pero al monje, aún con la victoria, aquel ambiente no le agradaba y como empezaba a sentir la falta de su cuarto y de sus compañeros del monasterio, empacó sus pertenencias y marcho hacia su casa.
Durante el regreso, el monje se encontró con un guerrero; dicho guerrero lo reconoció como el campeón y lo reto a luchar con él. Después de varias horas de combate, el monje venció al guerrero, pero ya había anochecido y además de estar muy cansado ya era tarde para reemprender el viaje hacia el monasterio, por lo que decidió dormir junto con recodo del camino.
A la mañana siguiente, el monje se despertó con la salida del sol y emprendió de nuevo el camino hacia el monasterio. Después de unas horas de viaje, llegó a un cruce de cambios, por donde llegaban también otros viajantes. Estos lo reconocieron como el campeón y lo invitaron a almorzar con ellos.
Al finalizar la comida, le dijeron que deseaban que compitiera con uno de ellos . El monje no sabía que decir y pronto tuvo ante él , a un alto boxeador dispuesto a pelear por la fama, media hora duró el boxeador ante la técnica del joven monje. Mientras otros viajeros habían arribado al cruce y observaron la pelea.
El monje fue a buscar sus cosas para partir, cuando de pronto uno de los recién llegados viajantes le atacó por sorpresa, por lo que el monje se tuvo que batir de nuevo. Mientras se peleaba se acordó del monasterio , del ambiente agradable de su cuarto, de los arroyos de agua fresca, de sus compañeros, etc. Al Perder la atención por un momento, fue golpeado por su contrario, pero se levanto y atacó de nuevo, venciendo a su oponente.
Cuando se agachó para coger de nuevo su equipaje, lo volvieron a desafiar, y en aquel momento comprendió, que aquello iba a continuar siempre así; fuera donde fuera, peleará con quien peleará, siempre habría alguien que lo desafiaría. Recordó entonces las enseñanzas.
Con todo su orgullo, su sabiduría en el boxeo, "todo un gran maestro", se enfrentó al nuevo rival; ejecutó técnicas maravillosas, pero finalmente, se dejó ganar. Perdió porque no quería seguir siendo un gran "campeón de Kung Fu"; se dio cuenta de que había encontrado el camino de su vida en la meditación y en el estudio, Aprendió la habilidad con una derrota, la habilidad de convertir su "yo", en algo grande. Aún estaba capacitado para defenderse si alguna vez se encontraba con algún peligro, pero ahora estaría orgulloso de saber otras cosas, además de saber "boxear".
| < Prev |
|---|




